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Programa de Educación

Programa Político para España

1. Diagnóstico o situación actual

El sistema educativo español se encuentra actualmente en una encrucijada de desafíos estructurales, administrativos y pedagógicos. La centralización excesiva de la educación, concentrada en ministerios y organismos públicos, ha generado un modelo homogéneo que no reconoce la diversidad regional, social ni las capacidades individuales de los estudiantes. La uniformidad impuesta por la burocracia limita la innovación y la flexibilidad de los centros educativos, impidiendo que estos adapten sus metodologías a las necesidades concretas de sus alumnos.

En términos de resultados, España enfrenta brechas significativas entre comunidades autónomas y entre centros educativos, tanto en rendimiento académico como en la calidad de los servicios ofrecidos. Según informes internacionales recientes, el país ha mostrado niveles medios de desempeño en pruebas estandarizadas de matemáticas, lectura y ciencias, pero con una alta dispersión regional que evidencia desigualdades persistentes. La dependencia de recursos públicos y la escasa competencia entre instituciones ha generado ineficiencias y desincentiva la mejora continua de los centros educativos.

El sistema de control centralizado afecta directamente la libertad de elección de los padres y estudiantes, limitando su capacidad para seleccionar centros que se alineen con sus valores y expectativas educativas. Las regulaciones sobre matrícula y métodos pedagógicos dificultan la movilidad y la adaptación del aprendizaje a talentos individuales, reduciendo la motivación y la participación activa de las familias en el proceso educativo. Además, las oportunidades de educación en el hogar y alternativas personalizadas son restringidas, dejando a muchos estudiantes sin opciones que se ajusten a sus necesidades específicas.

La estructura burocrática también repercute en la gestión del personal docente. La centralización del poder de contratación y despido limita la capacidad de los centros de adaptarse a cambios en el desempeño y las necesidades del alumnado. Esta rigidez obstaculiza la meritocracia y la innovación, generando un sistema donde la responsabilidad de los resultados educativos no recae directamente sobre quienes gestionan la enseñanza ni sobre las familias que eligen el centro.

En síntesis, el diagnóstico evidencia que España necesita un sistema educativo que combine libertad de elección, competencia entre centros, autonomía de gestión y responsabilidad directa de los actores involucrados, garantizando a todos los estudiantes la oportunidad de desarrollar plenamente sus capacidades en entornos adaptados a sus necesidades y talentos.


2. Objetivos o metas

El programa educativo de la Federación LIBRES busca transformar España hacia un modelo educativo libre, competitivo y de excelencia, donde la responsabilidad y la autonomía sean pilares fundamentales. Los objetivos se plantean a distintos plazos:

A corto plazo (1-3 años):

  • Garantizar la libertad de elección educativa para todas las familias, eliminando restricciones arbitrarias de matrícula y promoviendo la movilidad entre centros y regiones.
  • Establecer mecanismos de evaluación objetiva de los centros, fomentando la transparencia en el desempeño y la rendición de cuentas.
  • Implementar un sistema de vouchers temporal que permita a todas las familias acceder a la educación, tanto pública como privada, según sus preferencias y necesidades.

A mediano plazo (3-7 años):

  • Consolidar la autonomía de los centros educativos, permitiéndoles definir sus metodologías, planes de estudio y criterios de contratación y despido del personal docente y administrativo.
  • Fomentar la diversidad pedagógica y la innovación educativa, incentivando a los centros a desarrollar métodos adaptados a talentos y capacidades individuales.
  • Promover el reconocimiento de la educación en el hogar como alternativa válida, regulada mediante evaluaciones supervisadas por centros acreditados.

A largo plazo (7-15 años):

  • Reducir progresivamente la intervención del Estado en la financiación y gestión educativa, trasladando la responsabilidad al capital personal y al compromiso voluntario de las familias y centros educativos.
  • Garantizar un sistema educativo competitivo, con excelencia académica, meritocracia y movilidad, donde todos los estudiantes tengan acceso a educación de calidad, independientemente de su ubicación geográfica o situación socioeconómica.
  • Establecer un ecosistema educativo donde la innovación, la eficiencia y la responsabilidad directa de los actores se conviertan en la norma, consolidando un modelo sostenible y dinámico a largo plazo.

3. Propuestas concretas

Para alcanzar estos objetivos, la Federación LIBRES propone un conjunto de políticas que redefinen la estructura, gestión y financiamiento del sistema educativo español, manteniendo el enfoque liberal, voluntarista y pro libre mercado.

Gestión y metodologías educativas:
Los ministerios y organismos centralizados serán reemplazados por consejos público-privados formados por expertos y representantes de los centros educativos, cuya función será intercambiar buenas prácticas, homologar criterios de evaluación y promover la mejora continua. Estos consejos no tendrán poder sobre contenidos ni sobre gestión directa, asegurando la autonomía de los centros y la libertad pedagógica.

Se implementará un sistema de vouchers no transferibles que permitirá a las familias elegir entre centros públicos y privados, con transparencia en los costos y flexibilidad en el uso. A medida que la economía se desarrolle y se fortalezca la responsabilidad financiera de las familias, estos vouchers se eliminarán gradualmente, consolidando la financiación basada en el capital personal.

Centros educativos y autonomía:
Todos los centros, públicos y privados, tendrán autonomía plena para definir sus planes de estudio, metodologías de enseñanza y criterios de contratación y despido del personal. El cuerpo directivo, elegido por la comunidad educativa, será responsable del desempeño institucional, garantizando accountability y excelencia.

Se fomentará la educación en el hogar como alternativa legítima, regulada mediante exámenes supervisados por centros reconocidos. Esto permitirá adaptar la educación a las necesidades individuales de los estudiantes y promoverá la libertad de elección de las familias.

Movilidad y competencia:
Los estudiantes podrán matricularse en cualquier centro del país, eliminando restricciones por padrón o región. Esto incentivará la competencia entre centros, obligándolos a mejorar continuamente sus estándares de calidad y metodologías para atraer y retener a los alumnos.

Meritocracia y becas:
Se garantizarán becas para estudiantes con desempeño destacado, incluyendo programas de intercambio internacional y desarrollo académico adicional. Los centros podrán complementar estas becas con sus propios sistemas de reconocimiento, promoviendo la excelencia y la motivación personal.

Innovación y diversidad pedagógica:
Se incentivará el desarrollo de métodos de enseñanza innovadores, adaptados a las capacidades individuales de los estudiantes. La diversidad pedagógica será promovida como un valor esencial, asegurando que cada alumno pueda aprender de acuerdo con sus talentos, intereses y ritmo.

Intervención mínima del Estado:
El Estado solo intervendrá en áreas donde no exista oferta educativa privada y supervisará el cumplimiento de estándares mínimos de calidad, garantizando que todos los estudiantes tengan acceso a educación, pero sin controlar la gestión ni los contenidos de los centros.


4. Impacto esperado y seguimiento

La implementación de este programa transformará España en un país con un sistema educativo libre, flexible y competitivo, centrado en la autonomía de los centros y la responsabilidad de las familias. Se espera:

  • Mejora en los indicadores de desempeño académico, con reducción de la brecha entre regiones y centros.
  • Mayor diversidad y calidad en metodologías de enseñanza, adaptadas a talentos individuales y necesidades del alumnado.
  • Incremento de la movilidad estudiantil y de la competencia entre centros, elevando los estándares de calidad.
  • Fortalecimiento de la educación en el hogar y alternativas personalizadas, aumentando la libertad de elección y la satisfacción de las familias.
  • Transparencia y eficiencia en la gestión educativa, con consejeros y directivos responsables del desempeño institucional.
  • Desarrollo de una cultura de mérito, excelencia y responsabilidad, promoviendo la innovación y la mejora continua.

El seguimiento se realizará mediante indicadores objetivos de desempeño de centros y estudiantes, evaluación de satisfacción de las familias y análisis del impacto de la competencia educativa en la mejora de la calidad general del sistema. Los consejos público-privados serán responsables de recopilar, analizar y difundir estos datos, garantizando transparencia y rendición de cuentas.